Clases

Foto: Pablo Armando Mouriño

La práctica no necesita de conocimientos o experiencia previa ya que se adapta a cada uno; si bien el Ashtanga Yoga es una disciplina que es conocida por su exigencia, intento generar en las clases que todos podamos apropiarnos de la práctica, sin importar edad, experiencia o estado físico, y con el tiempo hacer de ella un modo de encuentro revelador con nuestras potencialidades.

Las Prácticas se dan en los Barrios de Boedo y Villa Crespo, límite con Chacarita y Palermo.
En Boedo, Casaviva Centro de Actividades Corporales, un espacio destinado a prácticas corporales conscientes.
En Villa Crespo, en su sala recientemente inaugurada, dedicada a la Práctica y transmisión del Ashtanga Yoga.

Dentro de la clase conviven dos dinámicas diferentes según el nivel en que se encuentre el alumno y su experiencia previa: Clases guiadas y Prácticas mysore (self-practice). En general al comenzar con la práctica, las primeras clases, se realizan guiadas para aprender los saludos al sol y las primeras posturas del Ashtanga Vinyasa Yoga con su correspondiente secuencia de respiración.

Foto: Oso Paul

Foto: Pablo Armando Mouriño

La intención es que el practicante adquiera más temprano que tarde autonomía y pueda ir recordando al menos esta primera parte de la serie, para pasar a una práctica individual en la que podremos profundizar nuestro proceso guiados según nuestras posibilidades y al mismo tiempo respetando nuestras necesidades y limitaciones. La transmisión de la práctica se da del maestro al alumno de modo individual y gradual, avanzando de modo ordenado en la serie y con bases sólidas, calma y firmeza.

Completa el equipo de trabajo, asistiendo en las prácticas de manera cuidadosa y supervisada: Nadia Kiako.

Nadia Kiako

Nadia Kiako

Comenzó su práctica de Ashtanga en 2012 con Laura Lebedinsky luego de un recorrido variado por otras actividades corporales. Durante los primeros años participó de diversos seminarios como Taller de Profundización en la práctica, y Alineación y ajustes, junto a su maestra y en la sala de Ashtanga Yoga Buenos Aires. En 2015 realizó un workshop con Lino Miele y posteriormente tomó clases con Borja Romero Valdespino, en Madrid.

Movida por la curiosidad sobre el proceso individual de cada alumno, en 2017 comienza a desempeñarse como asistente de Laura Lebedinsky, enfocándose en la riqueza de la realización de cada asana como reflejo de la identidad de cada practicante, su historia y su personalidad. En 2018 comienza el Profesorado de Yoga en la Escuela de Veronica Belloli y complementa esa formación con otros talleres como Anatomía aplicada a la práctica en Espacio Namasté, y posteriormente workshops con maestros como Eddie Stern y Santina Giardina-Chard.

Exploradora y espectadora apasionada de estrategias de marca y comunicación, es además publicista, amante del cine y eterna fan de las cosas dulces.

 

 

Se sugiere que la práctica se realice en la sala, acompañados por el grupo, que es sostén y estímulo, compartiendo el espacio colectivo de práctica y de crecimiento. Pese a esto, en ciertas circunstancias se requiere practicar en forma individual. En estos casos, adaptamos la práctica y pueden tomar las clases en su domicilio, en el barrio de Colegiales, o en alguna de las dos salas, dedicándonos con profundidad a lo que cada uno necesite.

Foto: Oso Paul

Foto: María Duffy

En estas clases, trabajo, por ejemplo, con adultos mayores, en procesos de recuperación de enfermedades o pre-post quirúrgicos, embarazadas, mujeres atravesando post parto, etc.

Experiencia en el ámbito institucional:

  • Taller de Yoga para adolescentes y jóvenes con capacidades diferentes. La práctica como una posibilidad de expresión, crecimiento y comunicación. Habilitar nuevas huellas de movimiento, fortalecer y generar vínculos.
  • Elementos de la práctica para el bienestar y rendimiento en el ámbito laboral. Brindando a los participantes elementos concretos del Yoga, de fácil aprendizaje y apropiación para que puedan sumar a su rutina de trabajo, apuntando a reducir el stress, predisponer a la tarea, desarrollar herramientas para los momentos de crisis o “cuellos de botella”, afianzar vínculos inter-laborales, descargar tensiones y contracturas a nivel físico. Algunos de los ejes en los que trabajamos: Prácticas de respiración, elementos prácticos para mejorar la postura en las horas de trabajo, asanas adaptadas para estiramiento en silla (cervicales, hombros, cráneo, cintura).