El mundo sería un mejor lugar si todos pudiéramos acceder a trabajos no precarizados, ligados a nuestros intereses y propósitos, y con retribuciones justas. No tengo autoridad para hablar del tema, soy una privilegiada. Trabajé toda mi vida haciendo cosas que me gustan, pude (y puedo) estudiarlas en profundidad, tener sostén para hacerlo, y al día de hoy continuar a pura fuerza de sentido y amor.
En estos días una de las cosas más bellas que se compartieron fue “hagan cosas buenas” en eso estamos.
Gracias a los que confían en mi trabajo (y en mi propósito).
Om
Nos vemos en el mat
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