Bitácora de viaje

28/12/2023 | 0 Comentarios

Historias de todos en cada uno en las Prácticas 2023

Joaquin, Natacha, Mariana, Meme e Ingrid practicaron Ashtanga por primera vez en sus vidas. Javier retomó después de 17 años y Gastón después de 13.
Romina, Maite y Debi completaron la primera serie.

Nacieron la hermosa Eloísa, quien practicó en la panza de Caterina hasta la semana 37, y Selva, hace apenas un par de noches. Hablando de Selva, Mariana no pudo hacer la asistencia en el Retiro Yoga y Selva porque se pescó dengue, pero entonces vino Luz, e hizo unas fotos y videos increíbles y nos reímos hasta llorar. A ese Retiro vinieron dos “madre-hijas” Violeta y Jor, y Caro e Irma, ellas vinieron también al Retiro de Sierras, donde pasamos días y noches inolvidables, incluido el concierto de violín, ukelele y voces que nos regalaron Valentina y Veronika.

Los otros Retiros de este año fueron el soñado en Patagonia (esas tinas de madera a la vera del Cajón del Azul, calentadas a leña… inolvidables), el de Río, el de Eutonia y Yoga (gracias Ceci Núñez!), y Mar y Yoga, en Uruguay, donde vimos la salida del sol al amanecer.

Sol, en 2022 se fracturó la tibia y el peroné, practicó con muletas, en un pie, sentada, parada de a poco hasta retomar su práctica, tanto así que se fue a recorrer el mundo, y en febrero nos reencontraremos en India en el viaje grupal que haremos.

Josefina volvió a practicar por Zoom desde Jujuy, Feli desde Nueva York y Raquel desde su casa, la playa, el jardín y vaya uno a saber dónde.

Diego dejó la Práctica y ahora hace pilates, igual sigue viniendo a los Retiros, donde practica nuevamente Ashtanga y soporta el falso bulling que le propiciamos con mucho amor y humor.
Rocío y Leandro se desplegaron en unos puentes amplios como sus corazones.

Y así podría seguir, uno a uno, como las Asanas, con todos los que confían en las Prácticas y retiros, para hacerlos propios.

El pulso de la vida siempre encuentra cómo abrirse paso ante el dolor o la incertidumbre, en silencio o de manera escandalosa, en el arrebato de la alegría, en pequeños pasos o en piruetas arriesgadas.
Y ahí estamos nosotros haciendo de la Práctica un espacio de calma y un tiempo de crecimiento.

Laura

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