Día Internacional del Yoga: qué es el método Ashtanga y cuáles son sus beneficios

21/06/2022 | 0 Comentarios

Les comparto una entrevista que me hicieron en Para Ti en relación a los festejos del Día Internacional del Yoga.

El 21 de Junio se festeja el Día Internacional del Yoga. Laura Lebedinsky enseña Yoga Ashtanga y en esta nota nos explica sus beneficios.

Por Carla Redhead

En el año 2014, las Naciones Unidas proclamaron el 21 de junio como Día Internacional del Yoga. En este séptimo festejo internacional, la práctica del yoga cobró mayor relevancia por las consecuencias negativas de la pandemia de Covid-19: muchas personas sufrieron ansiedad, depresión y trastornos mentales, aspectos de la salud tan importantes como el bienestar físico. Y cada vez hay más adeptos a esta práctica milenaria.

Existen distintos tipos de yoga y la elección de cada estilo es muy personal. Cuando alguien piensa en empezar a practicarlo, lo mejor que puede hacer es probar y ver donde se siente más cómodo e identificado y eso va a tener que ver con sus propias necesidades físicas y mentales.

Los estilos de yoga más conocidos son, por un lado los más lentos y estáticos, pero no menos intensos:

  • Hatha Yoga
  • Iyengar Yoga
  • Yoga Restaurativo
  • Yin Yoga
  • Yoga Nidra
  • Kundalini Yoga

los más dinámicos y fluidos son:

  • Ashtanga Yoga
  • Vinyasa Yoga
  • Power Yoga
  • Jivamukti Yoga
  • Acro yoga
  • Yoga Integral

Practicar yoga proporciona numerosos beneficios. Acá los enumeramos:

  • Mejora la tonicidad muscular
  • Mejora la elasticidad y flexibilidad corporal
  • Ayuda a mejorar la concentración mental y memoria
  • Aliviana los dolores físicos
  • Enseña a respirar con calma
  • Enseña a conectar con nuestra espiritualidad para lograr equilibrio y bienestar.

La experiencia de una especialista

Laura Lebedinsky es profesora de Yoga Ashtanga: «Probé una clase por cuestiones de practicidad, tiempos y cercanía y me enamoré. Sentí un nivel de afinidad con la modalidad de la práctica y su método de enseñanza que me quedé allí. Luego, sus beneficios y la manera en que fui notando cambios y transformaciones a todo nivel, hicieron que el Ashtanga se volviera mi modo de vida», dice de esta práctica «que comenzó a dictarse en Argentina hacia fines de los noventa».


Laura en Nueva York 2022

 

Nos aclara que la presencia de un buen maestro hace la diferencia siempre. «Tuve a dos grandes: Marta Lopez, con quien conocí el Ashtanga en el año 2003 y con quien comencé a asistir primero y luego a enseñar en 2005. Ella fue quien me abrió la puerta de un mundo que yo desconocía y por eso fue muy importante: su manera de acercarme de modo simple a la técnica hizo que todo fuera muy fluido», continúa. 

«Luego, desde 2010 Andrea Martinez, quien continúa siendo mi maestra, es un apoyo incondicional, fuente de inspiración, confianza y fortaleza. El proceso de aprender y de enseñar es infinito y uno no puede ser sin el otro. Ahí radica la importancia de un buen maestro», agrega Lebedinsky.

«En Argentina no existen certificaciones oficiales que habiliten la tarea de enseñanza del Ashtanga de modo específico. Existe en La Universidad del Salvador una Tecnicatura Universitaria en Yoga y luego montones de instructorados y profesorados de todo tipo y color. En India, Sri Pattabi Jois es el principal divulgador de esta práctica y hoy su nieto, Sarath Jois, es quien entrega la certificación», explica Laura.

Y agrega: «En mi opinión personal, para enseñar, hay que practicar durante varios años – un mínimo de 5- de manera constante y disciplinada, con un maestro que a su vez tenga una formación sólida y complementar dicha práctica con estudios específicos de Pedagogía, Anatomía, Filosofía, Hatha Yoga…».

Beneficios puntuales del yoga

-¿Cuáles son los beneficios puntuales de esta disciplina?

-La práctica tiene numerosos beneficios tanto a nivel físico, como mental y emocional. A nivel físico proporciona fuerza y resistencia, al mismo tiempo que brinda elongación y conciencia corporal y de la respiración.  Desde el punto de vista emocional, el trabajo con la respiración y la dinámica silenciosa de las clases, brindan calma, claridad y seguridad. A nivel mental ayuda a desarrollar la concentración, la memoria y un pensamiento lúcido. 

Laura en retiro de ashtanga


-Algunos dicen que es un tipo de yoga psicofísico, ¿qué opinas?

-Sí, sin dudas. Es una práctica súper integradora y la sensación de que lo psíquico y lo físico se cultivan y fusionan en estado de bienestar es notable desde las primeras experiencias. ¡Yoga es (re)unión! Y el Ashtanga hace de eso una experiencia cotidiana de crecimiento y vitalidad.

¿Cuál fue tu aprendizaje personal de la pandemia?

-La pandemia nos implicó transformar nuestra manera de vivir y a los maestros encontrar una modalidad que nos permitiera sostener las prácticas y a nuestros alumnos. Fue revolucionario… La práctica entró en las casas, en el ámbito privado. Fue hermoso ver practicar a madres con sus hijos, las mascotas, los diferentes espacios que se llenaban de yoga, y sentir que ese momento era un recreo, un bálsamo en medio de tanta angustia. Fue un proceso de mucho crecimiento, reconocer la esencia de la práctica y poder trascender los formatos.

-¿Hacés retiros para profundizar en la práctica?

-¡Sí, hago retiros de yoga! Los llamo “Experiencias de práctica y descanso en la naturaleza”, y considero que son súper importantes y placenteros. Poder cortar con el cotidiano, con el ritmo de la ciudad, encontrar tiempo de descanso, expansión, disfrutar de diferentes paisajes, profundizar en la práctica, conocer gente afín o poder darse tiempos de silencio y calma.

 


Los retiros están dirigidos a cualquier persona que quiera practicar yoga, alimentarse saludablemente y descansar en un contexto diferente, fuera de la ciudad. No es necesario haber hecho yoga antes; en los grupos siempre hay diversidad, gente con muchos años de práctica y quienes nunca han hecho nada… Y eso justamente le da riqueza a la experiencia.

 

Momento de relax

Laura da clases para principiantes y para avanzados. Actualmente tiene sus espacios en Boedo y Colegiales, CABA. Pero también hay profesores que dictan esta práctica en Rosario, Córdoba, Misiones, San Juan, Mendoza, San Luis, Merlo, Bariloche, Puerto Madryn, El Bolsón, San Nicolás, Santa Fé, La Plata y La Pampa.

Fuente: Para Ti

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